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LA RUTA DEL VINO EN SALTA

LA RUTA DEL VINO EN SALTA

El área de producción de vinos más importante de Salta se encuentra en los Valles Calchaquíes; presenta un clima seco y templado, óptimo para el cultivo y producción del Torrontés (única variedad autóctona del país​ y cepa muy bien adaptada a la región) y otros vinos de mesa.

Con una amplia biodiversidad geográfica, la provincia de Salta posee viñedos situados entre los 1600 msnm (5249 pies) en Cafayate hasta más de 2400 msnm (7874 pies) en las cercanías de Molinos, lo que le concede al vino un gran carácter, fuerte personalidad y alta calidad con fragancias, coloridos y sabores únicos.​ A través de esta ruta y todas sus bodegas puede conocerse, apreciarse y degustarse todas las cualidades del vino de altura.

La ruta del vino atraviesa lugares con paisajes muy llamativos como los de la Quebrada de las Flechas, Quebrada de las Conchas y pueblos centenarios como Molinos y Cachi con una enorme riqueza cultural que se expresa en la música y las artesanías.

Se destacan también los museos que la integran, como el de la Vid y el Vino en Cafayate o el Museo James Turrell de Colomé​ que cuentan la historia de la Vid en la región.​

En los últimos años, la industria del vino en Provincia de Salta ha experimentado un gran crecimiento y desarrollo, favoreciendo la elaboración de excelentes vinos de alta calidad reconocidos en los mercados y concursos internacionales.

La vitivinicultura posee una larga tradición en la provincia de Salta. La historia del vino en Salta se remonta a la temprana época colonial, cuando las primeras viñas fueron traídas por los jesuitas desde Canarias a mediados del Siglo XVII, más específicamente “a cuatro leguas del pueblo de Molinos” en la finca La Bodega (hoy La Angostura) en la región de los Valles Calchaquíes, donde se cultivaron 200 ha de viñedos, hoy desaparecidos.

En la actualidad, los viñedos se extienden en la provincia por más de 2500 ha​ en los departamentos de Cafayate, San Carlos, Angastaco y Molinos.

El principal centro productivo de la provincia se sitúa en Cafayate a 189 km al sudoeste de la ciudad de Salta, localidad que concentra cerca del 70% de los viñedos y donde madura la cepa del torrontés, un vino blanco que se distingue por su intenso aroma y sabor frutado. Esta variedad traída desde España ha alcanzado una expresión única en suelo salteño convirtiéndose en la uva blanca insignia de Salta y la Argentina misma; no obstante en los últimos años, el enorme desarrollo de la vitivinicultura provincial añadió otras cepas destacándose las uvas de variedad Malbec, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Tannat, Bonarda, Syrah, Barbera y Tempranillo.

Es en las localidades de Cachi, Payogasta y Seclantás donde se encuentran y todavía puede verse hoy la producción de vinos artesanales.

Según los expertos, sólo el Valle de Aosta (Italia), algunas zonas de las Islas Canarias (España) y una pequeña área del estado de Colorado (EE.UU.) pueden compararse con esta región aunque ninguna ha aprovechado tanto el factor “altitud”.

Ya en su “Memoria descriptiva de la provincia de Salta” el historiador don Miguel Solá en 1899 decía: “El cultivo de la vid ha tomado, desde esta última década, una gran importancia en los valles Calchaquíes y en el valle de Lerma, siendo sus productos cada día más solicitados para la exportación y para el consumo. La uva del valle es de un aroma y sabor exquisitos, y se ven racimos que pesan hasta tres kilos”. Continúa detallando: “… el clima seco, que necesita la vid y el terreno pedregoso, un invierno fresco y un verano caluroso, todas estas condiciones se encuentran en los Valles Calchaquíes”.

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